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Mediante una carta de intención estas organizaciones formalizan la segunda fase de la Plataforma Científica Mesoamericana para Sistemas Agroforestales con Cultivos Perennes. El pasado 26 de julio se formalizó la alianza entre el CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza), el Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agronómica para el Desarrollo (CIRAD) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) para impulsar la segunda fase de la Plataforma Científica Mesoamericana para Sistemas Agroforestales con Cultivos Perennes (PCP-AFS-PC). El PCP-AFS-PC desarrolló su primera fase entre 2007 y 2017, tiempo en el que realizó investigaciones sobre servicios ecosistémicos, control agroecológico de plagas y enfermedades, y en las organizaciones y cadenas de valor relacionadas con café y cacao especialmente. Rolando Cerda, investigador del CATIE, explicó que el nuevo marco científico del PCP-AFS-PC apunta a seguir produciendo conocimientos científicos, al igual que en su primera fase, y además a incrementar los esfuerzos para traducir los hallazgos científicos en conocimientos y prácticas que los pequeños productores puedan aplicar en sus fincas.

La Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, y los planes nacionales de desarrollo de sus países miembros, serán la guía para potenciar la agricultura de las Américas y cumplir con el desafío de alimentar al mundo. La cooperación técnica que el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) debe brindar en los años venideros, siempre bajo la consigna de impulsar el desarrollo agrícola y el bienestar rural en el hemisferio, fue analizada durante la 37a reunión ordinaria del Comité Ejecutivo de este organismo. El director de la cooperación técnica del IICA, Salvador Fernández, explicó que la labor que funge el Instituto, a futuro debe contar con una visión integral y en la cual, la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible y los planes nacionales de desarrollo de sus países miembros provean la base para identificar dónde centrar los esfuerzos para el progreso del agro. Fernández indicó que, si se logra ejercer una cooperación técnica que contribuya con la generación de políticas apropiadas para robustecer al sector agrícola, marcos institucionales y servicios de calidad, inversiones público-privadas; tecnologías, buenas prácticas basadas en ciencia, que se valore el conocimiento local en el campo y se concrete la vinculación de los productores a los mercados, se alcanzarán las metas de una agricultura sostenible.

La información forestal fiable y versátil es esencial para medir el progreso hacia los ODS. La FAO ha elaborado nuevas directrices para ayudar a los países a desarrollar sistemas nacionales sólidos de monitoreo de los bosques, esenciales para medir el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Para cumplir sus compromisos derivados del Acuerdo sobre el Clima de París y de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, los países deben recopilar datos forestales más detallados. Aquí se incluye no sólo información sobre el tamaño y el aumento o declive de sus bosques, sino también aspectos clave de la gestión forestal sostenible, como el papel de los bosques para conservar la biodiversidad, reducir el impacto del cambio climático y aportar otros servicios ecosistémicos. Además, la información forestal sobre los aspectos socioeconómicos -incluida la contribución de los bosques a los medios de subsistencia y a la reducción de la pobreza- se ha convertido en un elemento fundamental dentro de la planificación nacional.