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Se fortalecieron las capacidades de actores locales del Complejo Volcánico Acatenango y Fuego en Guatemala en gestión del turismo, administración y manejo de áreas protegidas. El CATIE (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza) como institución de liderazgo en temas de gestión para la conservación y manejo sostenible de los bienes y servicios ecosistémicos a nivel regional, organizó y facilitó un intercambio de experiencias en manejo y conservación de áreas protegidas y gestión del turismo sostenible en la Reserva de Biósfera Maya, Petén y en la región semiárida del Valle del Motagua, en Zacapa, Guatemala. Esta actividad permitió la participación de autoridades municipales, líderes de la sociedad civil, emprendedores y líderes comunitarios relacionados al turismo, administración y manejo de áreas protegidas municipales en el Complejo Volcánico Acatenango-Fuego, localizado en la Cadena Volcánica Central de Guatemala.

Especialistas en el tema intercambian conocimientos y resultados de investigaciones en el marco del I Simposio de Cambio Climático y Biodiversidad. Este 9 de agosto dio inicio el I Simposio de Cambio Climático y Biodiversidad que se celebra en la Universidad de Costa Rica (UCR) y que cuenta con la participación de expertos de América Latina, Estado Unidos y Europa en el tema de cambio climático, gobernanza y biodiversidad. “Este simposio será un espacio propicio para valorar la realidad del cambio climático a la luz de la geopolítica y las relaciones internacionales, permitiendo acercar a la comunidad universitaria a una perspectiva sustancial en esta materia”, aseguró Edgar Gutiérrez Espeleta, Ministro del Ambiente, durante la apertura del encuentro, que se realiza en la Ciudad de la Investigación, en San Pedro de Montes de Oca. El mexicano y ganador del premio Tyler por Logro Ambiental 2017, José Sarukhán Kermez, fue el encargado de inaugurar el programa de conferencias con la propuesta de utilizar la biodiversidad para encarar los retos del cambio climático.

Constituyen sólo el 5 por ciento de la población mundial, sin embargo los pueblos indígenas son los guardianes esenciales del medio ambiente. Los territorios indígenas tradicionales abarcan el 22 por ciento de la superficie terrestre del mundo, pero el 80 por ciento de la biodiversidad del planeta. Un tercio de los bosques del mundo, cruciales para reducir las emisiones de carbono, son gestionados principalmente por pueblos indígenas, familias, comunidades y agricultores. Los alimentos cultivados por los indígenas son particularmente nutritivos. Además, son resilientes al clima y se adaptan muy bien al ambiente, lo que los convierte en una buena fuente de nutrientes en zonas con climas difíciles. Sus formas y medios de vida pueden enseñarnos mucho sobre la conservación de los recursos naturales, el cultivo sostenible de alimentos y la vida en armonía con la naturaleza. Reavivar estos conocimientos que tienen su origen en un patrimonio y legado histórico es esencial para hacer frente a los retos a los que se enfrentan la alimentación y la agricultura hoy en día y en el futuro.